miércoles, 18 de febrero de 2015

El Amor

Buenos días queridos amigos todos y querido Eduardo
A pesar de no estar muy activa, sigo con interés todas vuestras aportaciones y aunque no vaya a poder participar in situ en la reunión propuesta, no puedo dejar de plasmar mi pensamiento acerca del Amor. Si bien no sabría definirlo, su sola presencia ya me basta para comprender y su ausencia me empuja a mirar más hondo, con mayor profundidad,  hasta poder deshacer las capas que me impedían sentirlo. No hablo, por supuesto, del amor constreñido en una forma, aunque en este mundo toda nuestra realidad se expresa a través de alguna forma.
El Amor... aquello que nos mueve, aquello que empuja nuestro desarrollo personal, espiritual. Podríamos decir, incluso que es la energía que subyace a todo. Aunque, claro, en este punto cabría hacerse la pregunta ¿qué pasa con todo lo que identificamos de injusto, cruel,..? ¿Dónde está el amor ahí?
El Amor siempre está, esta es mi respuesta tajante. Presencia infinita y eterna como energía vital que me invita a seguir vivo, a buscar la felicidad, a buscar mi bien y he aquí la cuestión, ¿qué entendemos por bien?
Creemos que el amor es ese sentimiento romántico o la dedicación de una madre o… vete tú a saber cuántas diferentes formas culturales podemos hallar. Sin embargo, el amor no es positivo ni negativo en un sentido moral, no es esto o aquello aunque así se nos manifieste, es pura energía vital. Energía que nos sostiene, que nos motiva, es fin y principio a la vez.
Pero claro, el Ser humano como ser dual siempre se mueve entre lo blanco y lo negro, entre lo bueno y lo malo, saltándose los matices que existen entre uno y otro extremo. Y, sobre todo, con dificultad para saltar más allá de la dualidad.
No me quiero dispersar… Decía con anterioridad que es el Amor el que me guía hacia mi propio bien y que la cuestión estriba en qué entiendo yo por mi bien. Aquí entran en juego falsas creencias, errores de visión que me hacen pensar que mi bien está donde realmente no está pero la fuerza con que llevo a cabo todo esto, a pesar del error me llega del Amor. Un Amor que no está afuera, que no me lo da nadie ni nadie me lo quita, un amor que viene conmigo, un amor que soy yo cuando sé quién soy yo (o cuando dejo de saberlo), cuando miro profundo. El amor también está más allá de mí  mismo, abarcándolo todo,  lo que es y lo que aún no es.
El Amor esa energía que nos lleva a superar la separación y buscar la Unidad.
Y con todo, el Amor está más allá de cualquier palabra.
Un gran abrazo.
Silvia


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